28 DE OCTUBRE, 2026

Empaques del futuro: innovar no siempre significa empezar de cero

¿Cómo serán los empaques dentro de diez o veinte años? Tal vez imaginemos materiales completamente nuevos, tecnologías inteligentes o formatos que todavía no conocemos. Sin embargo, parte de esa transformación ya está ocurriendo en laboratorios y procesos de producción, con decisiones tan concretas como reducir el espesor de una película o incorporar material reciclado.

Esta fue una de las reflexiones de la charla Los empaques del futuro, realizada en Colombiaplast 2026, con la participación de Luisa Ribero, directora corporativa de Sostenibilidad de Grupo Plastilene; Yohana García, directora corporativa de Innovación de Grupo Plastilene; y Ana Bascon, representante de AIMPLAS, Instituto Tecnológico del Plástico de España.

El futuro no depende de un solo material

Los plásticos, el papel y el vidrio probablemente seguirán presentes, aunque con nuevas propiedades y aplicaciones. También surgirán alternativas que hoy se encuentran en investigación.

Como explicó Yohana García, innovar implica explorar soluciones que todavía no funcionan o no están disponibles, con la expectativa de convertirlas en opciones viables.

Pero un empaque no se define únicamente por su tecnología. También debe proteger el producto, garantizar su seguridad, ofrecer funcionalidades útiles y tener un costo adecuado para el mercado.

El reto no es desarrollar el empaque más avanzado, sino uno que responda responsablemente a las necesidades de la industria.

Sostenibilidad: medir antes de afirmar

Un empaque puede parecer más sostenible que otro a simple vista, pero su impacto ambiental depende de múltiples factores: materias primas, fabricación, transporte y gestión al final de su vida útil.

Por eso, el análisis de ciclo de vida permite evaluar indicadores como la huella de carbono y el consumo de agua. Durante la charla, Yohana compartió una experiencia en la que el Grupo Plastilene y uno de sus clientes obtuvieron resultados diferentes al evaluar una misma innovación. Al revisar los análisis, descubrieron que no habían considerado los mismos procesos. La conclusión es que para comparar resultados, primero debemos asegurarnos de que estamos midiendo lo mismo.

Pequeños cambios, resultados significativos

La innovación también consiste en optimizar materiales existentes. Dos experiencias de Grupo Plastilene lo demuestran:

  1. Empaques para leche UHT

Los avances en tecnologías de extrusión, materiales de barrera y equipos de envasado han permitido reducir el espesor de estas películas.

Según los análisis presentados, algunas reducciones de calibre pueden disminuir hasta un 18 % la huella de carbono.

Entre 2025 y 2026, el Grupo reportó la producción de más de 600 toneladas de películas con reducción de espesor en Colombia, asociadas a una disminución estimada superior a 250 toneladas de CO₂ equivalente.

  1. Películas termoencogibles con PCR

La incorporación de resinas recicladas posconsumo (PCR) en películas utilizadas para agrupar bebidas también ha generado resultados relevantes.

Incorporar un 20 % de PCR puede reducir un 13 % la huella de carbono, mientras que alcanzar un 40 % permite reducciones de hasta el 25 %, según los estudios presentados.

Entre 2025 y 2026, el Grupo reportó más de 6.900 toneladas de estas películas producidas, asociadas a una reducción estimada superior a 2.900 toneladas de CO₂ equivalente.

Diseñar pensando en lo que viene después

El ecodiseño será fundamental en la evolución de los empaques. Consiste en considerar desde su desarrollo aspectos como la reducción de materiales, la reutilización y las posibilidades de reciclaje.

Sin embargo, diseñar un empaque reciclable no garantiza que efectivamente sea reciclado. También se necesitan sistemas adecuados de recolección, clasificación y aprovechamiento.

En Latinoamérica, esto implica desarrollar alternativas acordes con las infraestructuras disponibles y las condiciones de cada mercado.

Otro desafío es incorporar materiales reciclados en empaques de contacto alimentario, sin comprometer la inocuidad. En este campo, el Grupo Plastilene ha trabajado durante más de 15 años con AIMPLAS en investigaciones y ensayos para evaluar la seguridad y funcionalidad de los materiales. Entre las posibilidades exploradas se encuentra la recolección diferenciada de empaques para estudiar su aprovechamiento en nuevas aplicaciones.

Un futuro que ya está en construcción

Los empaques de los próximos años probablemente combinarán materiales conocidos con nuevas tecnologías, funcionalidades inteligentes, mayor trazabilidad y decisiones ambientales respaldadas por datos.

Su evolución requerirá investigación, avances tecnológicos y colaboración entre los diferentes actores de la cadena de valor.

El futuro de los empaques no llegará de un momento a otro: se construye con las decisiones, las pruebas y los avances que hacemos posibles desde hoy.