En el mundo de los empaques, la presión por migrar a materiales más sostenibles y reciclables se ha convertido en una exigencia del mercado, impulsada tanto por regulaciones como por consumidores cada vez más conscientes de lo que compran y de lo que desechan. Esa conversación muchas veces se define en decisiones pequeñas dentro del empaque: piezas que no se ven a primera vista, pero que influyen directamente en la experiencia del producto.
En el sector de lácteos, una de esas decisiones clave es el separador de queso. Parece un detalle, pero es determinante para la calidad final, la eficiencia operativa en planta y la percepción de marca cuando el consumidor abre el empaque y separa cada porción.
Los separadores (láminas intercaladas entre lonchas o porciones) cumplen varias funciones al mismo tiempo:
Cuando este componente falla, aparecen quejas comunes: lonchas pegadas, roturas, pérdida de forma, manipulación incómoda, quesos “verdes” o deterioro prematuro por condiciones de almacenamiento.
Paperlike nació como una familia de soluciones que busca algo muy concreto: ser sostenible y práctico a la vez, sin obligar a la industria a cambiar todo.
En separadores, Paperlike se traduce en una película coextruida espumada con propiedades adecuadas para separar porciones individuales (quesos, arepas, hamburguesas y más), disponible en bobinas o unidades. La lámina tiene un comportamiento similar al papel.
Aquí aparece una de sus claves más potentes (y más fáciles de entender):
“Se rasga como el papel, pero es en realidad polietileno.”
Eso significa que se trata de de una solución que está dentro de esquemas de reciclabilidad y circularidad cuando se diseña y gestiona correctamente.
Además de separar, también protegen. En aplicaciones de queso, Paperlike fue probado como respuesta a un reto real planteado por un productor aliado: se buscaba un separador que mantuviera la calidad del producto y mejorara el desempeño. El resultado fue un separador monomaterial que protege el queso, apoya su vida útil y ayuda a reducir riesgos de hongos y bacterias en el uso cotidiano del empaque.
Uno de los aprendizajes más repetidos en desarrollos para industria alimentaria es que muchas alternativas sostenibles se vuelven inviables porque exigen cambios tecnológicos costosos (maquinaria, ajustes de proceso, nuevas mermas, paradas de línea).
La promesa operativa de Paperlike es exactamente la contraria: funcionar en las mismas máquinas y permitir una sustitución lo más “uno a uno” posible, reduciendo barreras de adopción.
En contextos de regulación y metas ambientales, la conversación se está moviendo hacia materiales con rutas más claras de aprovechamiento. Paperlike, al estar basado en polietileno, busca facilitar estrategias de circularidad y compatibilidad con cadenas de reciclaje cuando se implementa con enfoque integral.
El separador también es experiencia. Un buen separador:
Y ese detalle, aunque parezca pequeño, se traduce en percepción de calidad.
“Un queso verde nos mostró el camino”
Paperlike no llegó a separadores por casualidad. El desarrollo venía explorando aplicaciones de empaque para alimentos, pero fue el reto de un cliente de quesos el que impulsó a probar el material en su versión más ligera y validar que, a veces, la innovación empieza por el componente más imperceptible del sistema: la lámina que nadie ve en la estantería, pero todos sienten al abrir el producto.
Esa prueba abrió camino para escalar la familia Paperlike hacia otros mercados y necesidades (siempre con la misma filosofía: soluciones prácticas, accesibles y escalables).
Esto cambia el juego, porque convierte un elemento funcional en un canal de comunicación:
En categorías competitivas, estos contactos construyen confianza y diferenciación en el punto de venta. Es importante tener en cuenta que las tintas deben ser aptas para estar en contacto directo con los alimentos.
Si estás buscando separadores de queso que protejan tu producto, mejoren el desempeño en línea y te ayuden a avanzar en metas de sostenibilidad sin fricciones innecesarias, Paperlike es una conversación que vale la pena tener.
Contacto: sostenibilidad@plastilene.net